Mejores hoteles con terraza en Bogotá
Una terraza en Bogotá cumple una funcion precisa: te eleva sobre los tejados de teja de Teusaquillo o los bloques coloniales de La Candelaria hasta una línea donde los Cerros Orientales por fin entran de lleno en el cuadro. Los hoteles reunidos aquí tienen todos una terraza real o un solarium propio, y no un simple patio de primer piso, repartidos desde el centro histórico cerca de la Plaza de Bolivar hasta la calma residencial de Suba y los sectores cercanos al aeropuerto en Fontibon. La altitud hace el resto del trabajo: a 2.640 metros, el aire de la terraza se mantiene fresco y despejado, tanto que la cresta de Monserrate se distingue con nitidez incluso a varios kilometros de distancia. Espera terrazas usadas tanto para el desayuno como para el atardecer.

Casa Rosada
Una casa rosada con terraza en el centro histórico
Por qué encanta a los viajerosViajamos en familia y la terraza de sol se volvio el lugar donde desayunabamos cada mañana viendo los tejados del centro. La unidad en primer piso facilito todo con el equipaje de los niños, y el guardaequipaje del último día nos dejo salir a caminar sin cargar nada. Nos fuimos con ganas de volver, en buena parte gracias a cocina, que hizo la diferencia en el día a día.

Alojamiento Hotel The hive suite
Un jacuzzi y un bar en una sola estadía compacta
Por qué encanta a los viajerosReservamos principalmente por el jacuzzi después de días largos caminando por la ciudad y no nos decepciono. El bar del hotel resulto cómodo para una copa antes de dormir, y la posición central nos ahorro tiempo entre una visita a Corferias y otra al estadio al día siguiente. Al final del viaje, jacuzzi y baño de spa genuinos en el sitio fue lo que más recordamos de toda la estadía en Bogotá.

Camelia by Masaya Collection
Comodidad moderna en las calles más antiguas del centro
Por qué encanta a los viajerosElegimos Camelia para estar cerca del centro histórico y la cercania a la biblioteca resulto perfecta para nuestras caminatas matutinas. Cenamos en el restaurante del hotel dos noches seguidas porque la cocina local nos convencio desde la primera prueba, y el desayuno buffet siempre estuvo listo antes de salir. Al final del viaje, a cinco minutos de la Biblioteca Luis Angel Arango fue lo que más recordamos de toda la estadía en Bogotá.

Central Apartamentos Bogotá
Una base de apartamento a cuatrocientos metros del parque
Por qué encanta a los viajerosNos quedamos casi dos semanas y la cocina completa hizo toda la diferencia frente a comer fuera cada noche. El parque quedaba tan cerca que salimos a caminar casi todas las tardes, y el servicio de limpieza mantuvo el apartamento en orden sin que tuvieramos que pedirlo. Nos fuimos con ganas de volver, en buena parte gracias a cocina completa, que hizo la diferencia en el día a día.

Casa Mitho
Una base de yoga y café en el elegante Usaquen
Por qué encanta a los viajerosFuimos atraidos por las clases de yoga y terminamos yendo casi todas las mañanas antes de salir a recorrer Usaquen. La cafeteria propia se volvio nuestra parada obligatoria, y la cocineta nos permitio preparar cenas ligeras la mayoria de las noches de la semana. Nos fuimos con ganas de volver, en buena parte gracias a cafeteria, que hizo la diferencia en el día a día.

GHL Hotel Bogota Occidente
Una terraza y servicios completos al occidente del centro
Por qué encanta a los viajerosViajamos en grupo y el bar del hotel se convirtio en el lugar donde nos reuniamos cada noche antes de cenar. La terraza tenia buen ambiente incluso entre semana, y la recepcion nos recibio sin problema pasada la medianoche el día que el vuelo llego tarde. Nos fuimos con ganas de volver, en buena parte gracias a gimnasio, que hizo la diferencia en el día a día.

Hotel bh La Quinta
Vistas a la montaña en pleno corazón financiero
Por qué encanta a los viajerosViajamos por trabajo y la vista a la montaña desde la habitacion fue una sorpresa agradable en medio de tantas reuniones. Cenamos en la Zona G casi todas las noches gracias a lo cerca que quedaba, y el jardin del hotel se volvio nuestro lugar para tomar aire entre llamadas. Salimos con la sensacion de haber elegido bien, sobre todo por jardin, algo que notamos desde el primer día de estadía.

Apartaestudios La Candelaria
Muros coloniales con una terraza privada incluida
Por qué encanta a los viajerosNos alojamos cinco noches para conocer el centro histórico a pie y la terraza privada se convirtio en nuestro lugar favorito al final del día. El piso de parquet original crujia de una forma que de alguna manera encajaba con el barrio, y la caminata hasta la biblioteca se volvio parte de la rutina cada mañana. Salimos con la sensacion de haber elegido bien, sobre todo por terraza compartida, algo que notamos desde el primer día de estadía.

Fairfield by Marriott Bogota Embajada
Comodidad en Teusaquillo a un corto trayecto del verde de Bogotá
Por qué encanta a los viajerosElegimos este Fairfield para un viaje de trabajo que también dejo hueco para un sabado libre, y el bar deportivo del primer piso se convirtio en nuestro punto de cena por defecto tras los días largos. Las habitaciones se mantuvieron luminosas incluso al anochecer gracias a los ventanales grandes, y el trayecto hasta el Parque Simon Bolivar en la única tarde libre tomo casi exactamente los veinte minutos que nos habian anunciado en recepcion.

HOTEL CASA MARED Corferias-Embajada Americana
Una base práctica junto a Corferias, cerca del centro histórico
Por qué encanta a los viajerosVinimos para una feria en Corferias y el trayecto de ocho minutos en carro cada mañana se volvio la parte más fácil del viaje. El escritorio de la habitacion resulto clave para revisar correos antes de bajar al recinto, y la recepcion nocturna nos recibio sin problema cuando el vuelo de llegada se atraso más de una hora. Al final del viaje, ocho minutos en carro hasta el recinto de Corferias fue lo que más recordamos de toda la estadía en Bogotá.

The Click Clack Hotel Bogotá
A dos minutos del parque, en pleno centro de todo
Por qué encanta a los viajerosElegimos este hotel por su cercania al Parque de la 93 y terminamos caminando hasta allí cada tarde antes de cenar en la zona. Las camas eran tan cómodas como decian las resenas, algo que agradecimos después de días largos explorando Chapinero a pie desde muy temprano. Al final del viaje, a dos minutos a pie del Parque de la 93 fue lo que más recordamos de toda la estadía en Bogotá.

Hotel Fontana Bogotá - Corferias
Una base a nueve minutos para las ferias de Corferias
Por qué encanta a los viajerosVinimos para una feria de tres días y el trayecto de nueve minutos a Corferias cada mañana resulto ser exactamente lo que necesitabamos. El check-in privado nos ahorro tiempo el primer día, y la recepcion nos atendio sin problema cuando regresamos tarde tras la cena de cierre del evento. Salimos con la sensacion de haber elegido bien, sobre todo por gimnasio, algo que notamos desde el primer día de estadía.

Apartahotel MALL PLAZA
Una última parada fácil antes de un vuelo temprano
Por qué encanta a los viajerosLlegamos tarde en la noche antes de un vuelo de las seis de la mañana y el trayecto desde el aeropuerto no tomo más de diez minutos. El apartamento con cocina básica nos permitio preparar algo rápido en vez de buscar restaurante, y salir al día siguiente fue tan sencillo como habiamos esperado. Al final del viaje, solo cinco kilometros del Aeropuerto El Dorado fue lo que más recordamos de toda la estadía en Bogotá.
Terraza en la azotea · Bogotá en cifras
Altitude, not architecture, builds the view
Por que una terraza pesa más en Bogotá que en una ciudad costera? La respuesta esta en la topografia: los Cerros Orientales quedan tan cerca del centro que casi cualquier terraza sobre el tercer piso los captura, convirtiendo una amenidad común en un mirador real. Lo que cambia es el angulo. Una terraza sobre los tejados bajos y coloniales de La Candelaria lee la línea de techos del centro histórico en primer plano, mientras que una terraza en Chapinero despeja más edificios y abre hacia un tramo más largo de cresta.
Las terrazas de La Candelaria funcionan a una escala más intima que las torres más al norte, y ese es justamente su encanto. Ubicada sobre una casa colonial reconvertida cerca de la Plaza de Bolivar, una terraza aquí lee tejados rojos, torres de iglesia y la cercana muralla de los Cerros Orientales en un solo cuadro. Casa Rosada y Camelia by Masaya Collection se encuentran ambas dentro de esta huella histórica, a pocos minutos a pie de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria y de la Biblioteca Luis Angel Arango, así que una noche en la terraza aquí funciona también como mirador sobre calles que probablemente ya recorriste esa misma tarde. El costo es la altura: estas terrazas quedan bajas frente a las torres de Chapinero, así que la vista se lee intima antes que amplia.
Más al norte, en Teusaquillo y Barrios Unidos, el contexto de la terraza cambia hacia las convenciones y el comercio en vez del encanto colonial. Hotel Fontana Bogotá - Corferias y GHL Hotel Bogotá Occidente quedan ambos a corta distancia en carro del recinto ferial de Corferias, y sus terrazas sirven tanto a viajeros de negocios como a turistas, abiertas para un café antes de una sesion de feria igual que para un atardecer. Fairfield by Marriott Bogotá Embajada, en el mismo sector, queda a unos veinte minutos en carro del Museo Nacional y el Parque Simon Bolivar, lo que pone su terraza al alcance de la parte más verde de la ciudad sin perder la practicidad de una base en zona de negocios.
Las terrazas de Chapinero responden a otra necesidad: cercania al Parque de la 93 y a la franja gastronómica y nocturna de la Zona T, más que decorado histórico. Hotel bh La Quinta se ubica en el sector que los bogotanos llaman la Zona G, un bolsillo gastronómico cerca del centro financiero, a unos tres kilometros del centro comercial Andino, y su terraza refleja eso: un lugar para cerrar una noche de restaurante más que para observar un único atardecer definitorio. Central Apartamentos Bogotá, a cuatrocientos metros del Parque 93 y de la Zona Rosa, cumple el mismo papel para estadías más largas, con una terraza pensada para huespedes que la tratan como una extension del apartamento.
Más lejos, en Suba, Fontibon y Usaquen, las terrazas cambian la cercania a la vida nocturna por entornos residenciales más tranquilos, y la recompensa suele ser una vista más larga y menos obstruida. La Colina Hotel Cottage, en el sector norte de Suba, construye su terraza alrededor de un restaurante con horno de barro tradicional, más cercano a una posada de campo que a un rooftop urbano pese a estar dentro del área metropolitana. Apartahotel MALL PLAZA, en Fontibon cerca del Aeropuerto Internacional El Dorado, le da a su terraza un papel práctico para viajeros con conexiones ajustadas, una última o primera vista de los Cerros Orientales antes o después de un vuelo, más que una noche planeada.
Las terrazas de Bogotá reflejan la ciudad que las sostiene: sin pretensiones, prácticas, moldeadas por la altitud más que por el espectaculo. Aquí no hay carrera de bordes infinitos ni pisos de vidrio; las terrazas suelen ser solariums modestos, terrazas de desayuno o pequenos bares, pensados para una poblacion que trata un clima templado como una constante. Lo que la ciudad ofrece en cambio es regularidad, una terraza abierta en enero igual que en julio, anclada por la misma cresta cada noche, lo que le da a los rooftops de Bogotá un caracter asentado, poco común entre ciudades construidas alrededor de una única hora dorada.
La opinión de un viajeroElegi Camelia by Masaya Collection para la última noche de una estadía en La Candelaria, sobre todo para sentarme en su terraza tras caminar los cinco minutos hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria esa tarde. La Plaza de Bolivar todavia tenia movimiento de lustrabotas recogiendo cuando volvi, y para cuando llegue a la terraza los Cerros Orientales habian pasado de verde a casi negro contra un cielo rosado, más frio de lo que esperaba para una ciudad que se dice templada.