




Fairfield by Marriott Bogota Embajada
Comodidad en Teusaquillo a un corto trayecto del verde de Bogotá
Sobre este hotel
El Fairfield by Marriott Bogotá Embajada se instala en Teusaquillo, un barrio pensado para el viajero de negocios y el trafico de convenciones, y cumple esa promesa con gimnasio, bar deportivo y un restaurante de cocina internacional que suma el desayuno diario. Las habitaciones son alfombradas de punta a punta, luminosas gracias a sus grandes ventanales, y equipadas con television por cable, más comodidad segura que capricho de diseño. El parqueadero y el wifi, ambos sin costo adicional, redondean el argumento práctico del hotel. El centro comercial Gran Estacion queda a unos diez minutos en carro, mientras que el Museo Nacional y el Parque Simon Bolivar se alcanzan veinte minutos más allá, así que la parte más escenica de la ciudad exige un trayecto en vehiculo antes que un simple paseo a pie desde la puerta.
- Gimnasio
- Bar deportivo
- Parqueadero gratis
- Wifi gratis
Nuestra opinión
Es una opción segura para quien tiene su viaje a Bogotá centrado en el distrito de negocios de Teusaquillo más que en el centro histórico, y las parejas suelen valorar bien la ubicación para una estadía de dos. Conviene a huespedes que priorizan la comodidad confiable y un bar deportivo a mano por encima de un entorno boutique o histórico. Quien busque recorrer a pie las calles coloniales de La Candelaria deberia mirar opciones más cercanas al centro.
- ✓Reserva un carro para el trayecto de veinte minutos al Museo Nacional en vez de planear ir caminando desde el hotel.
- ✓Aprovecha el bar deportivo para una cena sencilla las noches de llegada, cuando prefieres no volver a salir.
- ✓Confirma el horario del desayuno al hacer el check-in, porque el restaurante ofrece tanto buffet como servicio a la habitacion todos los días.
Por qué nos gusta
- Bar deportivo y restaurante dentro del hotel
- Habitaciones alfombradas y luminosas con ventanales grandes
- Parqueadero incluido sin costo adicional
- A veinte minutos del Parque Simon Bolivar
Por qué encanta a los viajerosElegimos este Fairfield para un viaje de trabajo que también dejo hueco para un sabado libre, y el bar deportivo del primer piso se convirtio en nuestro punto de cena por defecto tras los días largos. Las habitaciones se mantuvieron luminosas incluso al anochecer gracias a los ventanales grandes, y el trayecto hasta el Parque Simon Bolivar en la única tarde libre tomo casi exactamente los veinte minutos que nos habian anunciado en recepcion.