




Casa Rosada
Una casa rosada con terraza en el centro histórico
Sobre este hotel
Casa Rosada se distingue primero por su fachada, un rosa inconfundible entre las calles coloniales de La Candelaria, y después por una terraza de sol que corona la propiedad sobre los tejados vecinos. Las unidades en primer piso, con cocina y balcon propios, funcionan bien para familias que prefieren no subir escaleras con equipaje. El área de picnic y la zona de estar exterior suman espacios comunes poco frecuentes en el centro histórico. El guardaequipaje facilita salidas de último día sin cargar maletas por las calles empedradas, y a trece kilometros del Aeropuerto El Dorado, la propiedad mantiene una dirección central y fácilmente reconocible dentro del casco antiguo de Bogotá. Un punto a favor adicional es que guardaequipaje viene incluido sin costo extra, algo que suma valor real a la estadía.
- Terraza de sol
- Cocina
- Wifi gratis
- Guardaequipaje
Nuestra opinión
Es una buena opción para familias y grupos pequenos que quieren cocinar en casa dentro del centro histórico. La terraza de sol sobre los tejados es un punto a favor claro frente a otras opciones de la zona. Quien busque servicio de hotel tradicional con recepcion permanente debera considerar otra propiedad cercana. Dicho de otro modo, funciona mejor para estadías con cocina propia que para un viaje con prioridades muy distintas.
- ✓Sube a la terraza de sol al atardecer para ver los tejados de La Candelaria desde arriba.
- ✓Aprovecha el guardaequipaje el último día para explorar sin cargar maletas hasta la hora de salida.
- ✓Reserva una unidad de primer piso si viajas con niños o con equipaje pesado.
Por qué nos gusta
- Una terraza de sol genuina sobre los tejados
- Cocina y balcon en la mayoria de las unidades
- Unidades en primer piso ideales para familias
- Una dirección central e histórica en La Candelaria
Por qué encanta a los viajerosViajamos en familia y la terraza de sol se volvio el lugar donde desayunabamos cada mañana viendo los tejados del centro. La unidad en primer piso facilito todo con el equipaje de los niños, y el guardaequipaje del último día nos dejo salir a caminar sin cargar nada. Nos fuimos con ganas de volver, en buena parte gracias a cocina, que hizo la diferencia en el día a día.