




Apartaestudios La Candelaria
Muros coloniales con una terraza privada incluida
Sobre este hotel
Apartaestudios La Candelaria ocupa un edificio histórico genuino en el corazón del centro colonial de Bogotá, con el piso original en parquet como testigo silencioso de esa antiguedad. Cada unidad suma una terraza privada o balcon, además de cocineta, lo que la hace especialmente cómoda para estadías de varios días. La vista al jardin desde algunas habitaciones y la terraza compartida ofrecen un respiro verde poco común en pleno centro histórico. A cuatro minutos a pie de la Biblioteca Luis Angel Arango, la ubicación favorece explorar La Candelaria sin depender del carro, aunque el Aeropuerto El Dorado queda a 13 kilometros, un trayecto que conviene planear con margen en horas de trafico. Vale la pena sumar que cocinetas ideales para estadías más largas, un detalle que pocos huespedes anticipan antes de llegar.
- Terraza compartida
- Cocineta
- Wifi gratis
- Vista al jardin
Nuestra opinión
Es ideal para quien quiere sentir el caracter colonial de Bogotá desde adentro, con una cocineta que facilita estadías más largas que un par de noches. Conviene a viajeros interesados en historia que caminan mucho durante el día. Quien prefiera comodidades modernas de hotel de cadena debera buscar en Teusaquillo o Usaquen en su lugar. En conjunto, conviene más a quien valora estadías largas en la candelaria que a quien busca otra cosa en su estadía en Bogotá.
- ✓Camina hasta la Biblioteca Luis Angel Arango, a solo cuatro minutos, para aprovechar la ubicación central.
- ✓Usa la cocineta para preparar el desayuno y ahorrar tiempo antes de salir a recorrer La Candelaria.
- ✓Planea el trayecto al aeropuerto con margen extra, ya que el trafico del centro puede alargar los 13 kilometros.
Por qué nos gusta
- Un edificio colonial genuinamente histórico
- Terrazas privadas y balcones en las unidades
- A cuatro minutos de la Biblioteca Luis Angel Arango
- Cocinetas ideales para estadías más largas
Por qué encanta a los viajerosNos alojamos cinco noches para conocer el centro histórico a pie y la terraza privada se convirtio en nuestro lugar favorito al final del día. El piso de parquet original crujia de una forma que de alguna manera encajaba con el barrio, y la caminata hasta la biblioteca se volvio parte de la rutina cada mañana. Salimos con la sensacion de haber elegido bien, sobre todo por terraza compartida, algo que notamos desde el primer día de estadía.