




Hotel Boutique Castillo Rojo
Boutique de ladrillo rojo a pasos de Bellavista
Sobre este hotel
Hotel Boutique Castillo Rojo queda lo bastante cerca de Patio Bellavista como para cruzar a cenar en tres minutos, una ubicación que marca toda la estadía en torno a la escena de restaurantes y bares de Bellavista. Las habitaciones tienen escritorio, balcón y aislamiento acústico, con vista a jardín o montaña según el lado del edificio, y las habitaciones familiares hacen viable la propiedad para grupos y no solo parejas. La terraza solárium y el jardín dan a los huéspedes una opción exterior más allá de las calles de Bellavista, y el bar propio cubre las noches en que prefieren quedarse. La Chascona, la casa de Pablo Neruda, queda a 200 metros, y el cerro Santa Lucía a dieciocho minutos a pie, ambos complementos fáciles a una estadía centrada en Bellavista.
- Terraza solárium
- Bar propio
- Habitaciones familiares
Nuestra opinión
Castillo Rojo conviene a viajeros que quieren estar dentro de la escena de restaurantes y vida nocturna de Bellavista, con una terraza con jardín para retirarse cuando haga falta. Funciona bien para familias gracias a su opción de habitación familiar. Quien busque un entorno residencial tranquilo o una piscina en la azotea debería mirar hacia Providencia o Las Condes.
- ✓Camina hasta Patio Bellavista para cenar; queda a un paseo de tres minutos desde la puerta.
- ✓Visita La Chascona temprano, a 200 metros, antes de que Bellavista se llene de gente.
- ✓Pide una habitación con vista a la montaña si el paisaje importa más que la cercanía al bar.
Por qué nos gusta
- A tres minutos de Patio Bellavista
- Terraza solárium y jardín
- Habitaciones familiares disponibles
- Vistas a jardín o montaña
Por qué encanta a los viajerosNos quedamos aquí por la vida nocturna de Bellavista y nunca necesitamos un taxi para llegar a cenar, tres minutos y estábamos en los restaurantes de Patio Bellavista. La terraza con jardín fue nuestro lugar para relajarnos después de las multitudes, y tener una habitación familiar nos evitó reservar dos habitaciones separadas para el viaje. Al final, habitaciones familiares fue el detalle que nos hizo valorar más la estadía.