




Anka Residence Kızılay
Un aparthotel tranquilo en Kızılay con piscina climatizada
Sobre este hotel
El Anka Residence Kızılay sitúa sus unidades tipo aparthotel en una calle tranquila dentro del propio barrio de Kızılay, una combinación poco habitual de acceso central y un entorno inmediato realmente apacible en lugar de una avenida transitada. El jardín y la terraza, con wifi gratis en todas partes, se acompañan de bañera de hidromasaje, piscina climatizada y balcones con vistas al jardín o a la ciudad, y cada apartamento ofrece aire acondicionado, cocina y baño privado con ducha a ras de suelo para huéspedes que quieren más independencia que una habitación de hotel clásica. Un desayuno continental, vegetariano y halal, más lavadora y artículos de aseo gratuitos, completan una configuración bien adaptada a estancias más largas en el centro de Ankara.
- Piscina climatizada
- Apartamentos con cocina
- Jardín y terraza
Nuestra opinión
Este hotel conviene a viajeros que quieren una base céntrica en Kızılay con más independencia que una habitación de hotel clásica, sobre todo para una estancia de varias noches que quiera una cocina para al menos algunas comidas. Conviene menos para una sola noche o viajeros de negocios que necesiten instalaciones tipo congreso, ya que la propiedad está pensada para una estancia más larga y residencial.
- ✓Usa la cocina para al menos algunas comidas si te quedas varias noches; los comercios de alimentación cercanos en Kızılay lo hacen realmente práctico.
- ✓Reserva una habitación con balcón hacia el jardín en lugar de hacia la calle si el silencio te importa más que una vista a la ciudad.
- ✓Aprovecha la piscina climatizada en los meses más fríos, ya que sigue siendo utilizable incluso después de terminar la temporada de terrazas exteriores en Ankara.
Por qué nos gusta
- Calle tranquila dentro del barrio de Kızılay
- Piscina climatizada y bañera de hidromasaje
- Apartamentos con cocina
- Entorno de jardín y terraza
Por qué encanta a los viajerosTener una cocina marcó una diferencia real en este viaje, permitiéndonos preparar el desayuno algunas mañanas sin tener que salir de inmediato. La calle tranquila fue una verdadera sorpresa dado lo céntrico que resulta Kızılay, apenas nos llegaba ruido de tráfico al balcón por la noche. La piscina climatizada tuvo uso habitual incluso en una semana más fresca, más de lo que habíamos previsto.