




Hyatt Pune
Elegancia de cinco estrellas junto a los jardines del palacio Aga Khan
Sobre este hotel
El Hyatt Pune está lo bastante cerca del palacio Aga Khan como para que los siete minutos a pie se conviertan en una opción fácil antes del desayuno en vez de una excursión planificada, y el hotel construye su propia propuesta con dos restaurantes y un bar alrededor de una piscina exterior resguardada por el aire más fresco del atardecer en la meseta. Los viajeros de negocios llenan el spa y el gimnasio entre semana, mientras que las suites con cocina ofrecen una base práctica para estancias más largas cerca del palacio. El acceso a golf, poco habitual entre los cinco estrellas de Pune, completa un hotel pensado tanto para varios días como para una sola noche, con la piscina agradable mucho después de la puesta de sol la mayor parte del año.
- Piscina exterior
- Spa y gimnasio
- Traslado al aeropuerto
- Centro de negocios
Nuestra opinión
El Hyatt Pune conviene a quienes quieren una base de cinco estrellas a poca distancia del palacio Aga Khan sin pagar las tarifas de Koregaon Park, y a los viajeros de negocios que valoran un spa y un gimnasio realmente útiles antes que un vestíbulo llamativo. Es una opción menos evidente para quien busca una vista rooftop sobre el perfil urbano, ya que la piscina y el restaurante están a nivel de calle en vez de en altura.
- ✓Camina hasta el palacio Aga Khan antes del desayuno en vez de después de llegar; la ruta sombreada de siete minutos es más agradable con el fresco de la mañana.
- ✓Reserva una habitación con cocina si te quedas varias noches, ya que no todas la incluyen.
- ✓Usa la piscina exterior a última hora de la tarde entre noviembre y febrero, cuando el aire de la meseta de Pune está en su punto más agradable.
Por qué nos gusta
- A siete minutos a pie del palacio Aga Khan
- Dos restaurantes más un bar propio
- Cocina disponible en habitaciones selectas
- Acceso a golf, poco común en Pune
Por qué encanta a los viajerosElegimos el Hyatt Pune sobre todo por la caminata al palacio Aga Khan, y resultó mejor de lo esperado: fresco la mayoría de las mañanas como para disfrutar el trayecto sin prisas. La piscina se mantuvo tranquila incluso un sábado por la tarde, y tener cocina en la suite nos permitió saltarnos una cena fuera tras un largo día en el palacio y los mercados cercanos sin ningún inconveniente real.