




Hotel La Arriba
Habitaciones cómodas y jacuzzi en las afueras
Sobre este hotel
El Hotel La Arriba funciona bien como base familiar en las afueras de Ahmedabad, a unos dieciséis kilómetros del aeropuerto y a distancia razonable de Gandhi Ashram y del lago Kankaria. Los dos restaurantes del hotel cubren estilos continental, americano y buffet, útil para un grupo con gustos variados, mientras que el jacuzzi y el parque infantil dan a la propiedad un aire cercano al resort que la mayoría de hoteles económicos de la ciudad no tienen. Las habitaciones son sencillas: climatizadas, baños privados, hervidor y nevera para quien quiera guardar aperitivos entre jornadas de turismo. El parking privado gratuito importa aquí más que en las direcciones céntricas, ya que un coche de alquiler facilita mucho los dieciocho kilómetros hasta Gandhi Ashram y los nueve hasta el lago Kankaria frente a ir en taxi en ambos sentidos.
- Jacuzzi y parque infantil
- Dos restaurantes en el hotel
- Parking privado gratuito
Nuestra opinión
Esta propiedad conviene a una familia o grupo pequeño que quiere espacio y un jacuzzi antes que una dirección céntrica, y que no tiene problema en conducir o coger un taxi hacia el centro para hacer turismo. No es la opción para quien prioriza una base a pie en el casco antiguo o una vista específicamente en terraza, ya que el atractivo aquí es el confort y las instalaciones familiares antes que la altura o la vista.
- ✓Reserva una habitación familiar con jacuzzi si viajas con niños que necesitan un cambio de ritmo entre museos.
- ✓Alquila un coche u organiza un conductor, ya que los dieciocho kilómetros hasta Gandhi Ashram se notan en varios días de turismo.
- ✓Pregunta por los horarios de comida y cena del segundo restaurante si el comedor principal está lleno de grupos.
Por qué nos gusta
- Jacuzzi poco habitual entre los hoteles de gama media de Ahmedabad
- Dos restaurantes con estilos de desayuno variados
- Parque infantil para estancias en familia
Por qué encanta a los viajerosElegimos el Hotel La Arriba sobre todo por el jacuzzi, ya que nuestros hijos necesitaban un cambio de ritmo tras dos días recorriendo templos. Cumplió exactamente eso: una base climatizada y relajada, un buen desayuno buffet y suficiente parking como para no preocuparnos nunca por el coche por la noche. El trayecto hasta el lago Kankaria nos llevó menos de veinte minutos, y el parque infantil mantuvo entretenido al más pequeño mientras preparábamos la siguiente etapa.