




Hotel WLH Gold Bogota
Vistas a la ciudad junto a un menu de cena real
Sobre este hotel
Hotel WLH Gold Bogotá combina habitaciones con vista genuina a la ciudad con un restaurante que va mucho más allá del desayuno típico de hotel, sirviendo cocina mediterranea y latinoamericana durante todo el día. El menu cubre brunch, almuerzo, cena y hasta te de la tarde, una variedad poco común en la categoria. Cada habitacion familiar incluye bidet, television y closet, con wifi gratis en toda la propiedad. A ocho kilometros del Aeropuerto El Dorado, el hotel se ubica en Teusaquillo, cerca de la vida de negocios de la zona pero con un restaurante que por si solo justifica quedarse a cenar sin salir. Conviene anotar también que restaurante con menu genuinamente variado, un rasgo que distingue a esta propiedad dentro de su categoria de precio.
- Restaurante
- Vistas a la ciudad
- Wifi gratis
- Opciones de buffet
Nuestra opinión
Conviene a viajeros que valoran comer bien sin salir del hotel, gracias a un menu genuinamente variado durante todo el día. Las habitaciones con vista a la ciudad suman un plus visual sobre la comida. Quien busque un ambiente boutique o histórico deberia considerar que Teusaquillo tiene un perfil más de negocios. El balance general favorece a quien prioriza vistas urbanas desde la habitacion por encima de otras consideraciones durante el viaje.
- ✓Prueba el te de la tarde al menos un día, una opción poco común en hoteles de esta categoria.
- ✓Pide una habitacion con vista a la ciudad al reservar, si el paisaje urbano te interesa.
- ✓Reserva mesa para la cena si visitas en temporada alta, dado lo variado del menu.
Por qué nos gusta
- Restaurante con menu genuinamente variado
- Cocina mediterranea y latinoamericana servida
- Habitaciones con vista a la ciudad y television
- Te de la tarde ofrecido junto a las comidas principales
Por qué encanta a los viajerosElegimos este hotel por las resenas del restaurante y no nos decepciono ni una sola noche durante la semana. Probamos el te de la tarde el último día y se convirtio en nuestro momento favorito, con la vista a la ciudad desde la habitacion como telon de fondo constante. Al final del viaje, restaurante con menu genuinamente variado fue lo que más recordamos de toda la estadía en Bogotá.