




Grand Hyatt Bogota
Comodidad de altura con todos los servicios en el corazón de negocios
Sobre este hotel
El Grand Hyatt Bogotá ocupa una torre en Teusaquillo pensada para el huesped exigente, con spa y piscina cubierta que funcionan como refugio después de un día de reuniones. Las habitaciones eligen entre vista a la montaña o a la ciudad, y el aislamiento acustico mantiene el ruido de la calle fuera incluso en los pisos más bajos. La proporcion de huespedes que regresa es notablemente alta para la zona, senal de un servicio que cumple lo que promete. El sauna y el gimnasio completan una oferta de bienestar poco común en un hotel de negocios, y el parqueadero privado facilita moverse por Bogotá sin depender del transporte público ni de taxis constantes durante la estadía.
- Spa
- Piscina cubierta
- Sauna
- Gimnasio
Nuestra opinión
Conviene a quien combina reuniones de trabajo con la busqueda de un spa serio al final del día, y a viajeros que valoran la discrecion de una torre bien insonorizada. La cercania al aeropuerto, unos siete kilometros, lo hace práctico para vuelos tempranos. Quien busque el ambiente colonial de La Candelaria a pie encontrara aquí, en cambio, un entorno más corporativo que histórico.
- ✓Reserva el spa con antelacion los días de mayor ocupacion de negocios, especialmente entre semana.
- ✓Pide una habitacion con vista a la montaña si prefieres despertar con las colinas orientales de fondo.
- ✓Aprovecha el aislamiento acustico y evita las habitaciones sobre la calle principal si duermes ligero.
Por qué nos gusta
- Spa y piscina cubierta en el hotel
- Habitaciones con vista a la montaña o a la ciudad disponibles
- Alta proporcion de huespedes que regresan
- Habitaciones insonorizadas contra el ruido de la calle
Por qué encanta a los viajerosSubimos al spa la primera noche después de un vuelo largo y fue exactamente lo que necesitabamos antes de empezar las reuniones al día siguiente. La habitacion con vista a la montaña nos regalo un amanecer nitido sobre las colinas orientales, y el trayecto al aeropuerto para el vuelo de vuelta no tardo más de quince minutos un domingo por la mañana.