




The Ritz-Carlton, Santiago
Piscina en la azotea sobre Costanera Center
Sobre este hotel
The Ritz-Carlton, Santiago construye su propuesta de azotea alrededor de una piscina junto a otra interior, sauna y spa completo, pensada para huéspedes que ven la terraza como una parada dentro de un circuito de bienestar más largo, no como todo el plan. Las habitaciones tienen vista a la ciudad, batas y terminaciones propias de la marca, y el restaurante de mariscos abajo funciona de brunch a cena para quienes prefieren no salir del edificio. Costanera Center queda a trece minutos a pie, lo bastante cerca para una salida nocturna sin reservar auto. La piscina de la azotea permanece abierta hasta bien entrada la tarde, cuando el público del spa disminuye y las parejas ocupan los camastros.
- Piscina en la azotea
- Spa y sauna
- Gimnasio
Nuestra opinión
The Ritz-Carlton conviene a viajeros que buscan una combinación completa de azotea y spa con un servicio de cinco estrellas, y que no les importa pagar por ello. Las parejas que celebran una ocasión sacan el mayor provecho de la pareja piscina-spa. Los viajeros con presupuesto ajustado o quienes buscan solo un bar de azotea deberían mirar hacia un hotel boutique.
- ✓Reserva un turno de spa junto a tu estadía; la piscina y el centro de bienestar están pensados como un dúo.
- ✓Sube a la piscina de la azotea al final de la tarde, cuando baja el tráfico diurno del spa.
- ✓Reserva el restaurante de mariscos con anticipación en vez de llegar sin aviso en horario alto.
Por qué nos gusta
- Piscina en la azotea
- Spa y centro de bienestar completo
- Habitaciones con vista a la ciudad
- Restaurante de mariscos propio
Por qué encanta a los viajerosLo reservamos para celebrar un aniversario y dividimos la tarde entre el spa y la piscina de la azotea, una buena decisión porque ambos parecen pensados para usarse juntos. El restaurante de mariscos abajo hizo que no tuviéramos que planear otra reserva para la cena en otra parte de la ciudad. No es una propiedad llamativa, pero spa y sauna terminó marcando la diferencia.