




Hotel Pousada Pacaembu
Pension con terraza y yoga cerca de Pacaembu
Sobre este hotel
A quince kilometros del aeropuerto de Congonhas y a corta distancia a pie del estadio Pacaembu, este hotel de tres estrellas apuesta por su terraza soleada, su jardin y su estudio de yoga en lugar de un gran hotel convencional. Las habitaciones familiares con balcon y aire acondicionado conviven con un salon comun, una cafeteria y una zona de comidas al aire libre, y se organizan visitas a pie para explorar el barrio. El Memorial de America Latina, a 1,8 kilometros, y el MASP, a 3,8 kilometros, siguen siendo accesibles para una salida cultural durante el dia. Es una eleccion que habla sobre todo a viajeros en busca de bienestar y yoga, y el aspecto mas citado por los huespedes sigue siendo terraza soleada, un detalle que resume bastante bien lo que ofrece esta direccion en el dia a dia.
- Terraza soleada
- Estudio de yoga
- Jardin
- Cafeteria
Nuestra opinión
Una direccion bien valorada, apreciada por su personal atento y su ubicacion cerca del estadio Pacaembu. Los viajeros que busquen un bar en azotea con vistas al skyline deberian reservar en el corredor Paulista, mas centrado en la vida nocturna. Lo que mas tranquiliza a la hora de reservar es estudio de yoga, un punto que las reseñas recientes confirman en lugar de presentarlo como una simple promesa de marketing.
- ✓Participa en una sesion de yoga matutina antes de salir a explorar el barrio.
- ✓Unete a una visita a pie organizada para descubrir el Memorial de America Latina.
- ✓Disfruta de la terraza soleada a ultima hora de la tarde tras un dia de caminata.
Por qué nos gusta
- Terraza soleada y jardin
- Estudio de yoga en el lugar
- Cerca del estadio Pacaembu
- Visitas a pie organizadas
Por qué encanta a los viajerosUna pareja de jubilados en su primer viaje a São Paulo pasó en la terraza soleada del Hotel Pousada Pacaembu más tiempo del previsto. Las mañanas empezaban con clase de yoga, las tardes con un café de la cafetería llevado al salón del jardín, y el día del partido bastaba con caminar hasta el estadio Pacaembu. Desde aquí no hay panorámica del skyline, y casi todas las noches se acostaban pronto, algo que encajaba con la calma del lugar.