




Paramount House Hotel
Habitaciones con vista a la ciudad y acceso a terraza
Sobre este hotel
El Paramount House Hotel mantiene a sus huéspedes a pocos pasos de Central Station, lo bastante cerca para llegar al resto de Sídney sin depender de un coche, mientras que un gimnasio, una terraza y un balcón amueblado cubren las horas más tranquilas entre salidas. Las habitaciones tienen aire acondicionado con vista a la ciudad, baño privado y comodidades modernas incluyendo wifi gratis y minibar, y el restaurante, bar y cafetería propios significan que el desayuno, un almuerzo de trabajo o una copa nocturna nunca requieren salir. El Hyde Park Barracks Museum queda a poco más de un kilómetro y la Ópera de Sídney a unos diez, ambos accesibles por la misma red de transporte que sale de Central Station.
- Cerca de Central Station
- Cafetería y bar propios
- Terraza con balcón
- Habitaciones con vista a la ciudad
Nuestra opinión
El Paramount House Hotel tiene habitaciones con aire acondicionado, vistas a la ciudad y baño privado, restaurante, bar y cafetería en el propio hotel, sala de fitness y una terraza con balcón, cerca de Central Station y a siete kilómetros del aeropuerto de Sídney. Lo recomiendo a viajeros que quieren una base céntrica con bar y terraza abajo. Buscaría en otro sitio una piscina en la azotea. Una nota de 9,2 sobre 179 opiniones respalda la calidad.
- ✓Usa los pocos pasos hasta Central Station como base para tus excursiones en vez de depender de taxis por toda la ciudad.
- ✓Reserva específicamente una habitación con terraza o balcón si el espacio exterior de día importa más que la vista al puerto de noche.
- ✓Prueba la cafetería propia antes de una conexión matutina en vez de buscar desayuno cerca de la estación.
Por qué nos gusta
- A pocos pasos de Central Station
- Restaurante, bar y cafetería propios
- Terraza y balcón amueblados
- Gimnasio en el hotel
Por qué encanta a los viajerosLlegada en tren tras una semana en las Blue Mountains, una pareja joven eligió Paramount House por el corto paseo desde Central Station. Cada mañana empezaba en la cafetería del hotel y casi todas las noches terminaban en el balcón de la terraza con una copa del bar, viendo cómo se encendían las calles de alrededor. Su habitación con vistas a la ciudad daba a los tejados y no al agua, algo que ya sabían. Como base cómoda y a pie para unos días, les funcionó.